Millán pone el ritmo en las calles del centro de Medellín

Los géneros preferidos de Rafael Millán son el rock, el jazz y el pop, con ellos deleita a los visitantes del centro de Medellín.

Rafael Millán
Rafael Millán arribó en 2017 a Colombia y desde entonces se la rebusca con una batería musical en diferentes calles del centro de Medellín. /FOTO: JAIDER ESCOBAR

Con una batería y un armonioso sonido sorprende Rafael Millán a quienes transitan con frecuencia el centro de Medellín.

A pesar de lo voluminosos que son sus instrumentos musicales, él se la ingenia para desplazarse con ellos e instalarse en diferentes rincones de comuna 10.

Un carrito, similar al que emplean en algunas empresas para transportar cajas u objetos, es utilizado por él para poder moverse. Con una agilidad, él logra compactar sus instrumentos en este aparato de dos ruedas, amarrándolo con lazos.

“En ocasiones se complican las cosas cuando llueve, porque me toca correr para que no se moje la batería y como puedo le pongo una carpa de moto para cubrirla”, relató.

Su talento para la música le permitió conocer una amiga que vive en un edificio del Centro y que es quien le guarda su equipo de trabajo, el cual pasa a recoger para salir a las calles y darles un poco de ritmo.

“En ocasiones me pierdo un tiempo para no cansar a la gente”, contó.

Le gusta ubicarse en inmediaciones del teatro Pablo Tobón Uribe, porque a quienes frecuentan este lugar les gusta la cultura. Aunque en ocasiones decide cambiar de sitio y se ubica cerca a la estación San Antonio del Metro.

63 años tiene Rafael Millán, quien toca la batería en la comuna 10.

“Medellín valora las expresiones culturales”

“Es evidente que esta es una ciudad muy cultural. Me parece que aquí también hay músicos muy buenos”, comentó Millán.

Él estudio música en Venezuela, de donde es oriundo y también tomó allá clases de batería, conga y percusión. Sin embargo, la complicada situación en su país lo obligó a emigrar hacia Colombia, donde vive desde 2017.

Aunque no se queja de los recursos que consigue en la calle, pues “argumenta que aquí la gente es muy bondadosa”, para complementar sus ingresos toca eventualmente con una orquesta o hace presentaciones particulares.

“La situación está muy complicada y la realidad es que hay que rebuscársela bastante”, indicó.

Para él, lo más difícil de tocar batería, es la independencia rítmica que esto requiere, pues los miembros superiores deben ocuparse de elementos como los platillos y a la par sus pies deben cumplir otra función de manera sincronizada.

Rafael aseguró que maneja más 100 canciones en su repertorio, de diferentes géneros, ente ellos rock, jazz y pop. Siente que recibe un gran apoyo tanto de los ciudadanos de Medellín, que lo han acogido de buena forma, como de los turistas que con algunos incentivos económicos, reconocen su talento.

Argumentó que los aportes que le hacen son tan diversos, como las canciones que interpreta. “Hay personas que me dan monedas, otros un billete de $ 2000, pero incluso un señor un día me dio cien mil”, confesó.

Quienes quieran contratarlo para una presentación privada, pueden comunicarse con él en el número celular 310 4468692.

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