La terrible historia de un colombiano encarcelado injustamente en Tanzania

El caleño fue encarcelado por acusaciones de narcotráfico en Tanzania. Su familia ha luchado incansablemente por su libertad.

El colombiano llegó a Tanzania a sus 28 años y ahora tiene 36. Sus dos hijos lo esperan en Cali
El colombiano llegó a Tanzania a sus 28 años y ahora tiene 36. Sus dos hijos lo esperan en Cali. /FOTO: TOMADA DE INFOBAE

Cuando Andrés Felipe Ballesteros cumplió 28 años decidió hacer realidad uno de sus sueños: conocer las costas de Tanzania. Pero ese anhelo se convertiría en una pesadilla cuando fue capturado en un aeropuerto de ese país.

Todo comenzó en 2014, cuando él viajó a Dar es-Salam, la ciudad más poblada de Tanzania. Mientras estaba en el aeropuerto, fue llevado a una habitación por personal de seguridad, que comenzó a regañarlo. Como no entendía suajili, el idioma oficial del país, no pudo responder a las acusaciones: sospechaban que llevaba cocaína escondida en su maleta.

Aunque intentó solucionarlo, terminó en una prisión de esa ciudad: un establecimiento carcelario con condiciones precarias e inhumanas bajo temperaturas de más de 40 grados. Después de 10 días, y a escondidas de sus captores, pudo llamar a su hermano Juan Carlos Ballesteros.

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“Desde la cárcel de Keko, mi hermano se pudo comunicar conmigo a través de una llamada por celular. Me dice que él cree que es una cuestión de revisar documentos y, al final, termina envuelto en una situación de narcotráfico. De allí en adelante comienza toda esta pesadilla”, narró Juan Carlos.

Andrés Felipe con su hermano Juan Carlos. /FOTO: Tomada de la web.

Durante su estancia en la cárcel ha tenido que sufrir por las malas condiciones de salubridad junto a miles de presos más. Además, se contagió de malaria en 5 ocasiones.

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Tuvo que esperar 5 años para recibir la acusación oficial, que se produjo en 2019. En el juicio pudo estar acompañado de su hermano, que ha sido el único familiar que ha podido visitarlo en 3 ocasiones (2015, 2017 y 2019). Aunque parecía que la justicia tanzana lo absolvería, las cosas volvieron a enredarse.

“El juez Hon Matupa, declaró a mi hermano Andrés Felipe libre, señalando que no había pruebas firmes. Pero mi hermano, que en ese momento conocía perfectamente el idioma, me dijo que algo malo estaba pasando y que lo van a recapturar, que apenas se ponga de pie irá de nuevo a prisión. Y así fue”.

Contó Ballesteros.

Una luz en el camino

La familia Ballesteros ha luchado infructuosamente con una fila de abogados que no han logrado ningún avance, pero este año, el caso logró ser llevado ante la secretaría jurídica de la Presidencia, la cual se comprometió a hacer las gestiones necesarias para lograr la libertad de Andrés Felipe.

Así las cosas, el gobierno de Tanzania estableció en agosto pasado una fianza de $ 120 millones de pesos para su liberación. A partir de ahí comenzó una campaña en redes sociales para recoger el dinero, liderada por Andrés Felipe Giraldo, abogado y tuitero.

Tan solo en una semana se logró recolectar el dinero esperado, y ahora solo falta que la Cancillería adelante las diligencias necesarias para traer a Andrés Felipe de vuelta con su familia y sus 2 hijos: Valentina, de 15 años, y Joseph Nikolay, de 8, de quien no ha podido escuchar un “papá te quiero” porque cuando él se fue tenía apenas 5 meses.