Las mejores razas de perros para juntarse con los gatos

Tener gatos como mascotas no es impedimento para poder también convivir con un perro en casa, porque eso de ‘como perros y gatos’ no es […]

Jornadas para esterilizar perros y gatos
Imagen para ilustrar la nota. /FOTO: ARCHIVO.

Tener gatos como mascotas no es impedimento para poder también convivir con un perro en casa, porque eso de ‘como perros y gatos’ no es del todo cierto, ya que ciertas razas pueden llevarse mucho mejor con los mininos.

Si su idea es ponerlos a compartir, estas son las que los expertos recomiendan. Y no lo olvide, si puede, mejor adopte.

1. Bichón maltés

Un gato promedio lo supera en tamaño con facilidad. Suelen ser gentiles, amorosos y muy apegados; además, son de una actitud tranquila. Tendrá buena predisposición para aceptar un pequeño felino y crecer conviviendo ambos.

2. Pomerania

Inteligentes y astutos, son la raza de perro que más se asemeja a un gato en su actitud; siendo casi tan arrogantes como los felinos. Quizás no de conviertan en grandes amigos, pero se adaptará rápido a la presencia de un gato, y se respetaran cada uno su espacio tolerándose.

3. Beagles

FOTO: MUNDOPERROS.COM

Bondadosos por naturaleza, no suelen tener problemas para vivir con otros animales, aunque pueden ser un tanto enérgicos lo que puede molestar a sus compañeros. Probablemente adopte rápido a un felino como parte de su familia; en este caso hay que ser más cuidadosos de que el gato no se exceda con el perro que de lo contrario.

4. Golden retriever

Extrovertidos y curiosos, quizás debas tener cuidado en un principio por los juegos bruscos que se puedan suscitar. Si adopta a ambos de cachorros y crecen juntos puede que sean inseparables. Se trata de un perro cariñoso. Aunque enérgico, es tranquilo en el trato y muy dulce.

5. Border collie

Una de las razas de perro que se destacan por su inteligencia, pese a ser una raza de pastoreo lo que suele ser una señal negativa para la convivencia con gatos, estos suelen ser un poco más suaves y cordiales que el resto. No debería haber ningún problema con que acepte una nueva mascota aunque sea un felino, la clave está en hacerlos fraternizar y presentarlos como pares.