Los años van avanzando y se van registrando nuevos hallazgos que siguen dando trazos de nuestro origen y la evolución de las especies.
El último descubrimiento que viene invadiendo las redes sociales desde el pasado 12 de septiembre, es el que lograron unos pastores de renos en el sector del ártico ruso, donde encontraron el cadáver preservado de un oso cavernario de la Edad de Hielo, también conocido como cara corta, que incluso contaba con su nariz, sus dientes intactos y todos sus órganos internos.

Los restos fueron descubiertos en las islas Lyakhovsky, ya habían quedado a la vista debido al derretimiento del permafrost, la capa del suelo permanentemente congelada en las regiones polares.
Antes de este descubrimiento, los científicos solo habían encontrado huesos de estos osos que dejaron de existir hace unos 15.000 años.

Científicos de la Universidad Federal del Nordeste en Yakutsk, el centro principal que estudia a los mamuts lanudos y otras especies prehistóricas, dijeron que el descubrimiento era muy importante, pues según el investigador principal del Museo Zoológico de Moscú, Sergey Kruspkop, este descubrimiento es algo “único”.
Un análisis preliminar indica que el oso vivió 22.000 a 39.500 años atrás.
La doctora Lena Grigorieva, investigadora de Paleontología en NEFU, dijo a la BBC que se cree que el animal es un antiguo pariente del oso pardo, una especie grande que hoy vive en Eurasia y América del Norte.
En los últimos años han ocurrido varios descubrimientos importantes de mamuts, osos cavernarios y otras especies de la Edad de Hielo debido al derretimiento del permafrost. En 2019, un cachorro de 18.000 años de antigüedad fue encontrado perfectamente conservado, con dientes y pelaje.

Con información de NEFU y AP.




