Quienes conocieron a Diego Armando Maradona sabrán que a la hora de hablar de Colombia, siempre vio a nuestro país con cariño y alegría, pero sobre todo siempre recordó a sus amigos, los de la vida y los de la cancha, los que Boca Juniors y la pelota le trajeron a su vida.
Antecedente: Así fueron los últimos días de Diego Maradona.
Uno de ellos fue el antioqueño Mauricio ‘Chicho’ Serna, quien contó con la fortuna de jugar junto a él en su despedida y nos regaló a los paisas un espectáculo inolvidable en el Atanasio Girardot.
El 27 enero de 2007 fue un día indeleble. Un día, que este miércoles tras el fallecimiento del Pelusa, se hizo inmortal, pues 40.000 aficionados vieron desde la tribunas la humanidad del “Dios” de los argentinos encarnado en el fútbol latinoamericano y hasta mundial.

Si Chicho se retiraba, no podía faltar Diego. Tenían una amistad especial, por eso en esa época el ídolo argentino no solo jugó en nuestro estadio, sino que pasó 5 días de vacaciones en nuestra tierra, compartió con la familia de Serna, cantó éxitos de Maelo Ruiz y hasta bailó con Zona Prieta. En Medellín, Diego fue más que feliz.


No se patració a la hora de poner el sabor con Zona Prieta. 
La sobrina del Chicho lo retó a bailar merengue.
Y el fútbol
Hace 13 años, Diego se extasió con el cariño y amor de los paisas, que esa noche lo aturdieron con plausos y cánticos de ovación.
Ese día, Maradona apoyó a un amigo en su retiro, contribuyó con la obra benéfica del Día del Fútbol Antioqueño y se vistió de verdolaga.
Hizo parte de la plantilla de los Amigos del Chicho, junto a Carlos Valderrama y René Higuita. Una nómina estelar dirigida por el argentino Carlos Bianchi, pero esa noche, los reflectores y los aplausos tenían dueño propio: Diego Armando.
El amistoso, que tuvo como resultado un empate 5-5, fue una velada maravillosa con una constelación de estrellas liderada por el crack argentino, quien aunque ya estaba retirado, lo que le sobraba era talento.
El sello de la noche, en esa jornada imborrable, será cuando le sonrió a una de las grandes camisetas del fútbol colombiano y antioqueño. Atlético Nacional le hizo entrega de la casaca verdolaga, como un honor de tenerlo en nuestra casa, un honor que quedará en las memorias gráficas de Diego, vestido con el verde paisa.







