“Desarrapados”, la palabra de la discordia entre Humberto de la Calle y los petristas

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), desarrapado significa: “1. Andrajoso, roto y lleno de harapos. 2. Desheredado, muy pobre”. Pues esta palabra […]

Humberto de la Calle y Gustavo Petro.

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), desarrapado significa: “1. Andrajoso, roto y lleno de harapos. 2. Desheredado, muy pobre”.

Pues esta palabra la utilizó el exvicepresidente de la República (1994-1996) Humberto de la Calle en su columna del diario El Espectador titulada: ‘El centro: a ponerse las pilas’.

El también excandidato presidencial (2018) realmente dio una mirada general a la situación de la derecha, la izquierda y el centro con miras a las elecciones del próximo año.

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Del Centro Democrático, por ejemplo, señaló:

De niños nos decían que si no nos comportábamos, venía la patasola. Uribe es tan sencillo y predecible como un juego infantil. Pero no está solo. El partido ultra español Vox anda organizando un frente anticomunista en Latinoamérica. Ahí se sumó Pastrana que, de ser un líder conciliador, se ha ido llenando de rabias inexplicables; todo le ha sido dado. También dicen que Duque. Y, de paso, qué tristeza, Vargas Llosa”, señala abiertamente el caldense.

 

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En cuanto al centro, que es el fondo de su columna, de la Calle dejó claro que necesita tomar medidas desde ya.

“No caigo en la trampa de afirmar que el problema del centro proviene de una acumulación de vanidades. No nos metamos mentiras. Sin una dosis de ego nadie se metería en esa piscina de pirañas que es la política. Respeto las distintas candidaturas, pero este es el momento de la táctica. Hay que escoger un candidato. El 23 de marzo puede ser tarde. Que se pongan serios. Que entiendan que estamos de afán”.

Ahora bien, la espinosa palabra que no gustó mucho, “desarrapados“, la utilizó cuando se refirió a la izquierda. El liberal enfatizó:

“Hasta ahora la estrategia de Gustavo ha sido la de galvanizar, asustar, azuzar, infundir miedo a unos y esperanza a los desarrapados. Es una hoja de ruta obvia. Tiene que recoger la insatisfacción para enfrentar al uribismo y demás movimientos prosistema”.

Por supuesto, los seguidores de Gustavo Petro, bastante activos en Twitter, le reclamaron al caldense esta expresión y convirtieron su nombre en tendencia, pues se sintieron parte de ese grupo de los desarrapados.