“Cuando uno es apasionado, la disposición es total”

En la Alta Guajira, en el extremo más al norte de Colombia, Diego vivió sin duda el momento más emocionante de su trayectoria laboral en […]

Diego nació en Medellín y vive feliz en su casa propia de San Javier. /FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ.

En la Alta Guajira, en el extremo más al norte de Colombia, Diego vivió sin duda el momento más emocionante de su trayectoria laboral en SolarShop, y todo gracias a un bombillo, quizá un elemento insignificante para algunos, pero de gran importancia para la calidad de vida de algunas de las comunidades más vulnerables del país.

El motivo que llevó a Diego hasta esa región del país era la entrega de unas plantas de energía solar para tejedoras de las comunidades wayúu, de la cual participó SolarShop (una marca de Ambiente Soluciones) junto a instituciones como el Ejército nacional, entre otras. Como algunas familias querían tener acceso a las plantas pero no les era posible, su empresa llevó algunos bombillos móviles recargables de 9 vatios para regalarlos y que así pudieran iluminar sus hogares.

“Era como si hubiera llegado Dios, o un extraterrestre”, recuerda Diego. La alegría que la energía generaba en las personas era indescriptible, más aún la posibilidad de recargar un bombillo en las plantas y tener luz por 4 u 8 horas al día. “Es como si les hubiésemos dado oro”.

“Una manera de hacer país”

Diego tiene 56 años, y vive en San Javier junto a su esposa Luz Dary y su mamá Mercedes. En casa, señala, el arte y la ciencia siempre han tenido un lugar preponderante. Por eso él, aunque estudió arquitectura y publicidad, dos áreas que le apasionaban, y durante un tiempo laboró como caricaturista de periódicos, hoy se ha enfocado en el desarrollo de energías limpias y renovables.

Junto a un amigo de la vida, Fáber Díaz, comenzó a explorar el conocimiento que mezclaba lo ambiental con lo energético. Los sábados se reunían y debatían sobre aspectos científicos y comerciales.

Fáber dio el paso, creó la compañía Ambiente Soluciones, y convocó a Diego para que fuera su director de Innovación. Ha sido una mezcla interesante pues han podido patentar algunas de las creaciones en temas de energía solar, y han adquirido reconocimiento en la ciudad y el país.

Comprometido y apasionado

Diego celebra pertenecer a un equipo que se ha encaminado en ser parte de la solución y la recuperación económica del país, más en la situación actual, aunque en el caso de su empresa “ha sido uno de los mejores años”, por lo menos en la última década.

“Cuando uno es apasionado y comprometido con lo que ama, la disposición es total”, dice Diego, al tiempo que valora la amistad que lleva con Fáber, el gerente.

Haber tenido la fortuna de montar proyectos en zonas del país como La Guajira o Amazonas ha sido una experiencia increíble que quisiera que se replicara en más compañeros.

“Ver los rostros de las comunidades cuando reciben la bendición de la energía no tiene comparación”, y por eso ha entendido que su cargo como director de Innovación va más allá de estar en una oficina, por lo cual se involucra con los proyectos con “amor y convicción”.

Tiene motivos para ser feliz en lo que hace

  1. “Todo lo que me he propuesto lo he podido conseguir: quería carro y consolidé un crédito en un banco; me dieron un subsidio para adquirir casa. No he recibido sino bendiciones”.
  2. “He podido brindarle calidad de vida a mi familia, la acogida para ellas ha sido muy amorosa. Me han brindado la oportunidad de capacitarme, me han dado premios, invitaciones”.
  3. Cada vez que obtengo un logro nos dan bonificaciones. Fui el primer empleado de la empresa que hizo una plataforma solar para un centro comercial, Metromall en Bello, sin ser vendedor. Lo hice metiéndole mente y corazón”.

Sebastián Aguirre.