“Nada se logra de un día para otro”: Santiago Contreras

Postularse a los 25 años para ser el gerente de una empresa que, además, estaba pasando por problemas económicos, no lo hace cualquiera. Santiago Contreras […]

Santiago (en el centro) vive en Envigado. Su equipo de trabajo es lo que más valora de su empresa. /FOTO: JAIME PÉREZ.

Postularse a los 25 años para ser el gerente de una empresa que, además, estaba pasando por problemas económicos, no lo hace cualquiera. Santiago Contreras pudo, aún ante la inquietud de algunos de sus familiares que no dudaban de sus capacidades, pero por las necesidades tan urgentes quizá pensaban que el cargo pedía una trayectoria más dilatada.

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Santiago rompió ese molde y se tuvo fe. Había comenzado en Plastisol como mensajero antes de entrar a Eafit, luego fue vendedor y de a poco se fue acercando a la gerencia, que estaba en manos de su mamá, Marina, al tiempo que cursaba su carrera como administrador de negocios.

En aquella época apenas eran 3 empleados. La empresa no pasaba por un buen momento. Santiago tuvo agallas y le comentó a su mamá: “Venga, deme confianza”, y ella le hizo caso.

Hoy Plastisol cuenta con 15 personas en su nómina y se ha posicionado en el mercado de los plásticos con una visión ambiental que la ha hecho sobresalir.

Busqué algo que me motivara”

Santiago se considera curioso e inquieto. Cuando llegó al cargo quiso encontrar una motivación que, si le tocaba levantarse todos los días a las 4:00 de la mañana y trabajar hasta las 9:00 de la noche, lo hiciera con pasión y sin remordimiento.

Hace 10 años, dice, no se hablaba tanto del impacto ambiental del negocio del plástico como ocurre hoy. Por convicción espiritual entendió que quería aportar a encontrar soluciones para ese tema, encontrar algo que les dejara un beneficio al planeta y a la sociedad.

Halló entonces a unas personas en la U. de A., ingenieros ambientales, que tenían un semillero de investigación y con ellos investigaron cómo encontrar soluciones de plástico sostenible. Por allí encontró Santiago una salida a las necesidades de su empresa y esta comenzó a resurgir.

“Que la palabra sea el actuar . Tener paciencia, el tiempo y los hechos van hablando”, Santiago Contreras. / FOTO: JAIME PÉREZ.

Los papás de uno a los 25 ya tenían hasta hijos”

Santiago comprende las reservas que algunas personas hayan tenido –y en general tengan– cuando alguien a sus 25 años asume un cargo gerencial, pero su inspiración fueron “los papás de uno que a esa edad ya tenían hijos”.

Se sentía con ganas, con ilusión y energía, y pese a la expectativa que algunos tenían, quizá porque pensaban “que uno a esa edad no sabe nada de la vida, por tanto no sabe nada de la empresa”, fue capaz con el reto.

En el camino hubo discusiones, claro, momentos difíciles, pero estos le formaron el carácter y con ejemplo y hechos fue demostrando sus capacidades.

“Tuve paciencia, guardé silencio y demostré que no se trata de la edad, sino de tener disciplina y de creerles a las ideas y apasionarse con ellas, trabajar por eso todos los días”, finaliza.

Por Sebastián Aguirre para Q’HUBO Medellín.