Pedro Joaquín Acosta Díaz era el nombre al que respondía la persona encontrada la mañana de ayer, miércoles, 20 de enero, metido entre unas bolsas, costales y encima de una carreta, en el barrio Naranjal, centro occidente de Medellín.
Antecedente: Recicladores esculcaron una carreta abandonada y lo que encontraron los dejó fríos.
Todo comenzó a eso de las 7:00 de la mañana del pasado miércoles, cuando un habitante en situación de calle observó una carretilla abandonada debajo del viaducto del metro, a la altura de la calle 48 con la carrera 67.

Según ella, en vista que el propietario no aparecía, decidió llevarla a otro lugar para evitar que espacio público se la llevara. Debido a lo pesada que estaba pidió ayuda y en compañía de otro hombre la movieron hasta la carrera 68A con la calle 46, detrás del almacén Jumbo.
En ese sitio empezaron a ver qué contenía la carrera. En principio hallaron varios costales con botellas de vidrio, pero luego observaron un paquete grande cubierto con una bolsa negra envuelta en cinta. Al explorar, descubrieron que se trataba de un cadáver.

Se conoció que el cuerpo de este hombre, de 58 años de edad, estaba atado, desnudo, con la cabeza envuelta en una bolsa, con una correa en los ojos y tenía una lesión en el flanco derecho, presuntamente ocasionada con un arma cortopunzante.


