Norma Nivia no olvida las palabras de un productor de TV que hace 20 años, cuando ella empezó en la actuación, la declaró como la eterna villana o antagonista de los dramatizados, argumentando que a una mujer con su altura, porte y rasgos de belleza, difícilmente le creerían que sería la sufrida de la historia.
En efecto, en estas dos décadas de carrera la mayoría de sus papeles han sido antagónicos y los que vienen siguen por esa línea.
Desde este fin de semana la podremos ver como ‘Valeria’ en las salas de cine, porque hace parte de ‘Amar es madurar’, una comedia romántica del director Harold Trompetero, en la cual se pone en los zapatos de una inversionista poderosa y que será el ‘tropiezo’ en la historia de amor de los protagonistas, Diego Camargo y Jessica Cediel.
“Ella es súper querida, pero todo pasa tan rápido, que la gente va a pensar, es una loca re intensa”, contó en entrevista con LA Q’, además de pedirles a los colombianos ir a verla en la pantalla grande, porque al cine local le dan exposición dependiendo de la taquilla en los primeros días.
Se explantó y está feliz
Por otro lado, le preguntamos por la polémica que se formó hace poco por cuenta de unas declaraciones de la presentadora Carolina Cruz, en las que dio a entender que las mujeres que no son voluptuosas, parecen hombres. Norma entró a la discusión porque ella se quitó las prótesis de busto hace 10 meses, luego de 20 años con ellas.
No lo hizo porque estuviera mal de salud, sino porque debía hacerse un cambio de implantes y prefirió el retiro definitivo, desconociendo que se enfrentaba a un procedimiento “50 veces más doloroso y mucho más costoso”. También le tuvieron que hacer una reconstrucción.
Aceptó que las palabras de Carolina le dolieron, pero considera que lo importante es enfocar la conversación en la información que las mujeres deben tener sobre estos procedimientos.
“A Carolina la quiero y la respeto y estoy segura que el día que nos veamos de frente, voy a tocar el tema con ella. Cuando lo escuché, me dolió (…) yo era de las personas que pensaba que tenía tan poquitas tetas, que me veía como un hombre y los niños de chiquita me decían: ‘Parece un hombre, tan bonita pero con el cuerpo del papá’. Entonces yo sí soy una persona que se traumatizó por eso y que al final terminó poniéndose unas tetas para sentirse mujer, cuando yo nací mujer”, concluyó.


