¡Un teso! Don Alfonso se graduó a los 73 años

Después de 3 años estudiando juiciosamente, Alfonso Castrillón se graduó este domingo como bachiller, a los 73 años.

Luis Alfonso Castrillón
Su familia y amigos lo acompañaron en ese día tan importante. / FOTO: CARLOS VELÁSQUEZ.

Luis Alfonso Castrillón logró cumplir un sueño que por muchos años creyó casi imposible: a sus 73 años se graduó, con honores, de bachillerato.

En su ceremonia de grados, que se realizó el domingo pasado, mucha gente se sorprendía de verlo con su toga y su birrete al lado de sus compañeros, mucho más jóvenes que él, pero Alfonso caminaba orgulloso de la mano de Ana Lucía, su esposa, sus dos hijas y su nieta, quienes lo apoyaron durante todo el proceso para validar su bachillerato.

Todo comenzó durante los primeros días de pandemia: aunque don Alfonso o Negro, como lo llaman cariñosamente en casa, ya disfrutaba de su tan merecido retiro, su esposa le hizo una curiosa pero tentadora propuesta: aprovechar el tiempo libre para validar el bachillerato.

Aunque al principio la idea no le gustó, por el miedo a comenzar de nuevo, se fue animando al ver el apoyo de su familia y amigos más cercanos.

“Cuando mi esposa me dice eso, yo me empecé a cuestionar por mi edad, por empezar a estudiar con pelados de 18 o 20 años, me daba desconfianza que me hicieran bullying, pero al contrario, fueron muy respetuosos y muy queridos conmigo”.

Explica Alfonso.

Lo importante es no dejar de aprender

En su adolescencia fue reclutado por el Ejército para prestar servicio militar, cuando salió se vinculó a una fábrica, se casó, llegaron las hijas, y así se fue yendo el tiempo; sin embargo, nunca dejó de aprender pues realizó varios cursos de electricidad, en el Sena.

Pero cuando llegó el reto de volver a estudiar lo invadieron las dudas, más aún porque le tocó empezar virtual, cuando poco sabía de computadores, pero contó con el apoyo de sus hijas, quienes se sentaban a explicar paso por paso y hasta le ayudaban con las tareas.

“La gente en la graduación se sorprendía, y me decían que era un gran ejemplo de superación”.

Luisa Castrillón, hija

Fueron 3 años estudiando los domingos, 2 de los cuales fueron completamente virtuales. Siempre ocupó los primeros puestos, y hasta se le adelantaba en los temas a los profesores.

Luis Alfonso, sinónimo de excelencia

Ahora, cuando tiene su diploma de bachiller y hasta una medalla de honor al mérito, no puede esconder su orgullo por haber finalizado esa etapa, por encima de los prejuicios y las dificultades que tuvo que sortear.

Aunque por ahora quiere dedicarse a descansar, no descarta ingresar a la universidad, porque sigue con el deseo de aprender, y sabe que nunca será tarde para cumplir los sueños.

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