Magawa, una rata gigante africana condecorada por detectar minas antipersona en Camboya, murió el pasado fin de semana a los 8 años, informó la ONG belga Apopo.
La historia de Magawa se hizo conocida en septiembre del año pasado, cuando fue galardonada con una medalla de oro por la asociación veterinaria británica PDSA (siglas de People’s Dispensary for Sick Animals), que cada año recompensa a un animal por su valor, aunque en general suelen ser perros y gatos.
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Y es que gracias a ella se pudieron descubrir varias minas antipersona y restos explosivos convirtiéndose en el más eficaz de los roedores utilizados por esta asociación.
Este reconocimiento la convirtió en la primera rata en recibir un galardón así en los 77 años de historia de PDSA y compartir la gloria con numerosos perros, algunos caballos, palomas y un gato.

“Magawa se encontraba en buena salud y empleaba la mayoría de su tiempo jugando con su habitual entusiasmo. A medida que se acercaba el fin de semana parecía más lenta y dormía más, al mostrar menos interés por la comida en sus últimos días”, apuntó en un comunicado la ONG encargada de su adiestramiento y cuidado.
Magawa se jubiló el pasado junio tras 5 años de trabajo en los que su olfato le ha permitido encontrar más de 100 minas y bombas sin estallar en el segundo país más afectado por este tipo de armas después de Afganistán.
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En su tiempo de servicio, Magawa limpió de explosivos una superficie de 225.000 metros cuadrados en zonas de Camboya afectadas por las bombas y minas abandonadas, lo que ha ayudado a los lugareños a recuperar sus actividades sin miedo a morir o ser amputados.

Apopo adiestra las ratas para detectar los componentes químicos de los explosivos e ignorar los trozos de metal abandonados para encontrar los artefactos sin explotar mucho más rápido.
Camboya es el segundo país más afectado por las minas terrestres en el mundo después de Afganistán, y se cree que se colocaron hasta 6 millones durante los conflictos armados que asolaron el país entre 1975 y 1998, de las que 3 millones aún no han sido localizadas.
Las minas antipersona han causado alrededor de 64.000 víctimas en el país, que tiene el mayor número de amputados por ellas per cápita del mundo: más de 40.000 personas para una población de 16 millones de habitantes.
Con información de EFE


