Luego de haber consumido una bebida en medio de un ritual de sanación espiritual, llevado a cabo en el corregimiento de Santa Elena, Julián Andrés Torres Orozco convulsionó, por lo que fue llevado a un centro médico, donde se registro su deceso.

El hombre, de 35 años de edad, había coordinado una cita con un chamán para el 12 de octubre, para la realización del ritual.
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Ayer en horas de la mañana, Julián Andrés llegó hasta el resguardo indígena ubicado en la vereda Barro Blanco. Minutos más tarde, a eso de las 9:00 a.m., le dieron una bebida que contenía tabaco, entre otros elementos, informaron las autoridades.
Torres Orozco comenzó a convulsionar y, tras 15 minutos, en los cuales no reaccionó, fue llevado en un carro al Centro de Salud de Santa Elena, donde llegó sin signos vitales.
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La muerte no fue certificada como natural por un médico legista, por tal motivo funcionarios de criminalística de la Sijín de la Policía Nacional se desplazaron al lugar e inspeccionaron el cuerpo. La causa del deceso quedó por establecer, ya le corresponderá Medicina Legal determinarla.
En medio de otro ritual
Pero este no es el único caso reciente en donde una persona murió tras un ritual. El pasado 16 de septiembre, en zona rural del municipio de Sopetrán, Occidente de Antioquia, un yerbatero bañó con alcohol y azufre a Daniela Andrea Arbeláez Jaramillo.
Antecedente: Murió luego de quemarse en ritual con alcohol y azufre.

Luego el hombre prendió una fogata y la mujer, de 31 años de edad, se acercó y terminó envuelta en llamas. Los familiares, que se encontraban con ella, la auxiliaron llevándola al hospital de Santa Fe de Antioquia, luego fue remitida a la ciudad de Medellín, donde falleció.


